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06 Noviembre 2012
El desayuno es una comida muy importante. Está claro que cada persona tiene sus costumbres, también cuando estás fuera de casa, por eso gracias a nuestro servicio de desayunos (tanto en el buffet del restaurante como en la cafetería) casi podemos hacen un ensayo sobre esta primera ingesta del día. Hemos comprobado que hay gente para todo y que por tanto, también hay desayunos para todos. Sin ningún rigor científico, ya lo adelantamos, nos vamos a atrever a hacer una clasificación de desayunos:El rápido. Es el desayuno líquido. Un café y listo, normalmente solo para hacerlo aún más fugaz, los menos iniciados en esta modalidad tomarán un cortado o uno con leche. Una variante es añadir un zumo o simplemente sustituir el café por un zumo. Su ventaja, la rapidez. El inconveniente, que nec
esitarás un baño cerca, porque el líquido hace rápido el recorrido dentro de tu cuerpo y además es probable que en un par de horas necesites comer algo para seguir visitando la ciudad con brío.El dulce. Como decía la mítica Celia Cruz: “asuuuuuuuuucar”. Sí, es el desayuno donde lo dulce arrasa. Croissant (o cualquier otro bollo), pan con mermelada, cereales y/o un trocito de tarta no pueden faltar. Suele estar acompañado por café con leche o un Colacao (para hacerlo aún más auténticamente dulce) e incluso por un zumo. La ventaja de este desayuno es que te da energía para “patearte” todo Bilbao y llegar bien a la hora del pintxo (como poco). El inconveniente, que en media hora estarás suspirando por un vasito de agua.
El salado. Es como el dulce, pero en salado, claro. Aquí tenemos desde la opción más anglosajona (con huevos revueltos, bacon y salchichas) a la más ibérica (chorizo, salchichón, jamón y queso). También hay una más neutra con jamón de york y pechuga de pavo. Todo ello suele ir acompañado de pan e in
cluso tomate y aceite (para un buen “pantumaca”). Como ingrediente líquido: café y/o zumo. Ventajas e inconvenientes coinciden con el desayuno dulce: mucha energía pero garantizada la sed.El mixto. Es un poco de dulce y un poco de salado. La cantidad de uno u otro a gusto de consumidor.
El exótico. Hay dos variantes. La primera es el que se compone por frutas y zumos únicamente (tiene un tono muy caribeño) y la segunda es el que mezcla ingredientes un tanto curiosos (chorizo+croissant, por ejemplo)
El tímido. Más que un tipo de desayuno es una actitud del “desayunante”. Es el que tiene como vergüenza de desayunar, coge poquito. Consecuencia: hambre al poco rato. Nuestro consejo: disfrutar del buffet sin miramientos.
Hay un par de variedades. Está el “a por todas”, que es lo opuesto y se puede decir que lo disfruta todo. Y después el “poquito a poco” o “viajero”, carga poco de cada vez pero hace muchas visitas al buffet por lo que acaba desayunando “con fundamento”.
Cuando te alojes en el Best Western Hotel Conde Duque puedes probar todos estos “tipos de desayunos”, para ello te ofrecemos la posibilidad de un completo buffet o también de desayunar de manera más informal en nuestra cafetería. Tú eliges ;-)

