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20 Noviembre 2012
Nos hemos dado una vuelta por Foccus y la Feria de Turismo Enogastronómico que se ha venido celebrando en el Bilbao Exhibition Centre (BEC) y así, recordando, nos hemos dado cuenta de cómo se ha ido transformando Bilbao y cómo hemos sido espectadores privilegiados de este cambio. Desde el hotel lo hemos notado en muchos aspectos, basta con decir que al estar a pie de ría hemos visto de primera mano cómo se fue levantando el Museo Guggenheim, por ejemplo. Pero además de ello, de puertas para adentro, los que llevamos años trabajando en el Best Western Hotel Conde Duque también hemos notado la “conversión bilbaína” en detalles muy concretos, por ejemplo: qué vienen a hacer las personas que visitan Bilbao. Carmelo Kortabitarte, nuestro director desde 1995 lo tiene claro, “hace años hubiera dicho sin dudarlo que negocios por mayoría aplastante”.
Hoy el visitante por motivos de negocio ha ido descendiendo mientras que el turista ha aumentado de forma exponencial. ¿Qué ha pasado para que esto ocurra? Pues que los transportes han mejorado por lo que hoy en día se puede venir a Bilbao por una feria o congreso e irse en el mismo día o como mucho al día siguiente, antes resultaba más complicado “cuadrar” la ida y la vuelta. Por otra parte, el turismo cultural se ha potenciado mucho y Bilbao es una ciudad que se ha puesto en el mapa turístico, algo que hace 30 años no ocurría. De una ciudad gris, industrial y poco “visitable” ha pasado a ser una urbe luminosa, con atractivas propuestas para el ocio y “rehecha” para gustar.
Sin embargo, las ferias continúan, los congresos se han multiplicado y seguimos acogiendo en nuestro hotel al visitante “de negocios”, una de nuestras especialidades. El viajero de empresa se siente aquí atendido, cómodo y tranquilo. A ello hay que sumar nuestra ubicación, como bien dice Carmelo “nos encontramos en una zona tractora de la empresa con la cercanía del Palacio Euskalduna, el Guggenheim y la Torre Iberdrola, y con una oferta de servicios más que destacable, así que el profesional está cerca de todo”. Y para los momentos de ocio, el Casco Viejo o la milla de oro de las compras queda a “tiro de piedra” del Best Western Hotel Conde Duque.Así que si nos preguntamos si hemos cambiado la respuesta inevitable es “sí, por supuesto”, pero quizá más que cambiar hemos evolucionado al ritmo de la propia ciudad (estamos hoy un tanto “darwinianos”).

