Triathlon: para super hombres y super mujeres
Post de IAA - CM - BWcondeduqueBIO
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18 Mayo 2013
Hoy se han lanzado al agua de la Ría más de 700 atletas en la prueba internacional de TRIATHLON de Bilbao.
Mi más sincero reconocimiento tan sólo por siquiera plantearse hacer 1.9km nadando, 90km en bici y 21km andando, todo uno detras de otro.

He visto caras de esfuerzo, de sufrimiento, pero sobretodo de superación personal. Esto ya no es un tema de ir contra el cronómetro o ganar la carrera, que mientras escribo ya habrá llegado el primero/a, pero sigue pasando valientes corredores por delante de donde os escribo, el Hotel Best Western Conde Duque, desde donde he tomado las fotografías que a continuación comparto.
En mi "juventud" practicaba atletismo en campeonatos varios, además de practicar habitualmente ciclismo de montaña y sentirme como un pez en el agua, aún así, ni se me pasa por la cabeza semejante reto físico y mental ¿cobarde? Bueno, la lesión de rodilla no me deja arriesgarme a apostar, pero soy capaz de emocionarme viéndoles nadar, cojer la bici para seguir pedaleando y llegar a la meta corriendo casi sin aliento.
He visto gente muy preparada, muy rápidos, y gente que poco a poco pasaba por todas las etapas, pero también he visto gente que ha tenido que parar, seguramente antes de lo que tenía previsto.
Esfuerzo, preparación, ganas de superación ... y porque no ... de sufrir, pero con gusto, porque llegues o no a meta, te habrás dedicado en cuerpo y alma, y habrá merecido la pena intentarlo.
Todos y todas preparados junto al agua, suena la señal, y saltan por categorías, femenina, profesionales y el resto. Ya están en el agua, cientos de brazos y gorros verdes inundan el margen de la ría de Bilbao. 700 son muchos, y forman una imagen muy bonita en el agua, mientras familiares, amigos y espontáneos animan gritando desde la origilla. ¡¡¡Vamos!!! ¡¡¡¡Venga!!!! ¡¡¡Sigue!!! los pelos de punta. Por un lado me gustaría estar ahí nadando y dándolo todo, por otro, soy consciente que eso es sólo para valientes.

En el agua, un gran dispositivo de seguridad observaban atentamente los gorros verdes, e incluso el público ayudaba a identificar a quien le fallaban las fuerzas. Equipos en lanchas, motos y en Paddle Board mantenían la alta competición segura, que junto a los equipos de tierra de Salvamento, atendían con mantas, camillas y lo que necesitasen para recuperarse. Por tierra, una gran organización, cortes de carreteras bien señalizados y avisando con tiempo con alternativas al trafico de coches. Policia en cruces, conos guiando el circuito, motos de la organización supervisando, avituallamiento para que no les falte de nada ... todo bien organizado.



El punto de cambio de neopreno a bici, es un espectáculo en sí mismo. Los profesionales lo hacen con una tan rapidez que parece hasta fácil, ahora bien, es fruto de mucho entrenamiento, muchas pruebas, muchos intentos, cambios y organización para llegar y no pensar. Los que no están en cabeza, hacen lo mismo, pero entonces es cuando se ve la cruda realidad, de lo complejo que es pasar de un buzo de neopreno, a calzarse unas zapatillas especiales y una super bici, sin olvidar el casco, mientras te secas. Como dicen los franceses "chapeau". ("chapó")

Salen con sus bicis, unas joyas preparadas para un rendimiento especial, subidas, bajadas y en esta ocasión, esas piernas de acero además de empujarlas, han de controlar el agua que había hoy en la carretera, que durante 90 kilómetros, en coche tardaríamos más de 1 hora cómodamente sentados con aire acondicionado ... y teniendo en cuenta que ya han hecho una travesía en las frías aguas del Nervión. Una pena que en esta prueba ciclista, estén tan concentrados para no dejar de pedalear, que no puedan disfrutar de las preciosas vistas tanto urbanas como de nuestras montañas. El año pasado me tocó un corte de trafico, mientras bajaban por Artxanda y lejos de enfadarme, me bajé a animarles.

El cambio de Bici a zapatillas para correr, parece sencillo, pero inténtelo sin para de correr y seguir durante media maratón, 21 kilometros. En su día, como ya he comentado, me consideraba atleta, pero más de distancias cortas y velocidad, con lo que participar en una carrera de 10km era todo un reto, y ni pensar quiero, que supone no parar después de nadar, andar en bici y después seguir corriendo.
Tengo una envidia sana hacia estos héroes y heroínas.


Mañana en los periódicos nos darán más datos estadísticos de cuantos salieron y cuantos llegaron, pero para mi, todos y todas se merecen medalla.